El Padre Geniale Silvi, de la Congregación de Don Orione fundo los cottolengo de Rosario en Santa Fe y el de Córdoba, siendo invitado 12 de abril de 1960 para conocer la ciudad de Río Cuarto y desde entonces comenzó a soñar con construir un Cottolengo en estas tierras, con la ayuda de personas interesadas en su obra de amor al prójimo.
Posteriormente la Municipalidad de la Ciudad , administrada por el Intendente Ingeniero Renato De Marco, donó un terreno de 18000 metros cuadrados en el sector llamado "El Bañado" de Villa Dalcar, para ser destinado a la construcción del Cottolengo.
Los Riocuartenses se unieron paulatinamente a este esfuerzo, y cada vez más personas fueron acercándose a conocer de cerca la obra del Padre Geniale Silvi, dado que ya se comentaba en la Ciudad la novedad del emprendimiento y que el propio Padre se encargaba, a través de los medios de comunicación, de invitar a los Ciudadanos a acercarse a conocer la obra, procurando despertar conciencia. Así que este Cura Italiano, soñador y visionario se fue metiendo en el corazón de los Riocuartenses para tocar su fibra íntima que hizo posibles un sin fin de donaciones y colaboraciones de todo tipo, que fueron atribuidas por el fundador a obras de gracia concedidas por la " Divina Providencia " siguiendo las enseñanzas de su Maestro, DON ORIONE, sin duda, no es posible concebir una obra de la magnitud del Cottolengo sin dimensionar la multitudinaria participación de la población y su generosidad para con la Institución que sintieron como suya propia. Además continuó infatigable su tarea de pedir ayuda económica y material a los habitantes de la ciudad, a las Instituciones del medio, y hasta distribuyó alcancías en las escuelas con el propósito de que aun las monedas más pequeñas contribuyeran, en sumatorio, a recaudar los fondos para la obra.
El día 20 de septiembre de 1970 se comenzó de manera oficial la construcción del Cottolengo y el hecho fue celebrado con un almuerzo benéfico.
El fruto del esfuerzo siguió multiplicándose y aunque no fueron pocas las dificultades en el camino de la institución, se logró construir un establecimiento modelo en su tipo, dotado de gran funcionalidad y con una superficie de 5.000 metros cubiertos, que pueden ser recorridos sin necesidad de salir a la intemperie, dos corredores aéreos simétricos con amplios ventanales, unen los pabellones con la Capilla , su estructura forma un inmenso rectángulo en cuyo interior un frondoso y bello jardín se encuentra al amparo de los fuertes vientos del agosto Riocuartenses. Se trata de un Cottolengo ejemplar en el mundo dentro de las de su tipo específico, con la particularidad de que comenzó como un sueño y luego se materializó con la ayuda " a pulmón " de todos los que colaboraron desinteresadamente., con abnegación y espíritu de lucha puestos al servicio de los más necesitados.
El Pequeño Cottolengo de Don Orione de Río Cuarto, que naciera merced al celo y ala Fe del infatigable RVDO PADRE GENIALE SILVI, Y que fuera creciendo a impulsos de la caridad y generosidad de la población toda, comienza a ofrecer la realidad de su acción asistencial en el grupo de los primeros enfermos alojados en sus instalaciones.

El Pequeño Cottolengo de Don Orione de Río Cuarto, que naciera merced al celo y a
En el año 1988 un 14 de abril muere el Padre Silvi, perdurará su nombre y también el de la Obra , como era su deseo. Desde entonces las hermanas de Ntra. Sra de la Consolación se hacen cargo de la atención de los residentes, siento invitas por el obispado para la atención espiritual, física y psíquica de cada uno de sus residentes, a través del carisma de Consolar, trasmitido por su fundadora Santa Maria Rosa Molas. Y queriendo continuar con esta preciosa obra en nuestra cuidad.
¡Gracias Señor por ser esta obra una colaboración de cada riocuartense de colaborar con nuestra obra de amor!...
Y que hoy más que nunca seguimos necesitando su colaboración y aporte porque las necesidades son amplias para continuar con esta obra de bendición y amor para el que más lo necesita…

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